Implementando el trabajo colaborativo en el salón de clases

Por: Dra. Eunice Pérez-Medina

¿Por qué no logro implementar efectivamente la metodología de enseñanza de trabajo colaborativo en el salón de clases?

Esperaba en el aeropuerto de San Juan, Puerto Rico para abordar el vuelo hacia Orlando, Florida, se sentó a mi lado, era inevitable que ella no escuchara mi conversación telefónica con mi colega, al despedirme, me mira y me pregunta:

—¿Es usted profesora?

—Soy profesora en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras y dirijo conferencias y talleres para fortalecer el desarrollo profesional de los docentes —contesté con entusiasmo.

—Soy maestra de escuela superior, y nunca me sale bien desarrollar el trabajo colaborativo —sentenció con un sentimiento de frustración—  ¿No sé cuál es la diferencia entre el trabajo en grupo y el trabajo colaborativo?  Los estudiantes perciben que se evalúa injustamente.

Al decir escuela superior la maestra se refiere a lo que se conoce en Latinoamérica como bachillerato. Renunciando a toda posibilidad de corregir los ensayos de los estudiantes, le dije:

—Explíqueme. ¿Cómo es eso de que nunca le sale bien?

—Es decir — dijo con voz tenue— el trabajo en grupo resulta muchas veces problemático. Los maestros tenemos dificultad para evaluar efectivamente el trabajo realizado, mientras que los estudiantes entienden que se les evalúa injustamente. A esto se añade el hecho de que la repartición de tareas y la intensidad de las responsabilidades en ocasiones no resulta ser justa, al menos así lo perciben los estudiantes. También ocurre que el objetivo del trabajo no se logra de la manera más efectiva posible, es decir que se pueda evidenciar que el trabajo colaborativo ayudó al aprendizaje de los estudiantes. Aunque sabemos que el trabajo en grupo y el trabajo colaborativo son estrategias de enseñanza distintas, creo que los maestros necesitamos claridad sobre estos conceptos.

Las preguntas y las preocupaciones presentadas por la maestra sentada a mi lado en la salida 7 de JetBlue, son las preguntas de muchos docentes a nivel escolar y universitario. No existe ninguna duda de que la mayoría de los docentes intentan mantenerse al tanto de las nuevas técnicas o metodologías de enseñanza. Para ello, recurren a libros especializados, conversaciones reflexivas con colegas y participan de talleres y conferencias de desarrollo profesional. Con toda esta ayuda disponible, ¿Por qué tan pocos docentes logran insertar al ambiente académico nuevas prácticas de enseñanza-aprendizaje? ¿Por qué un docente puede asistir a un taller o conferencia maravilloso, escuchar ideas innovadoras, aprender metodologías nuevas acerca de cómo fortalecer el aprendizaje de sus estudiantes desde su clase, regresar a la institución educativa y encontrarse incapacitado para poner en práctica los conocimientos adquiridos? Entonces en ese punto, regresan a sus prácticas pasadas y renuncian a la innovación educativa.

Las respuestas a las preguntas iniciales de la maestra y a las pasadas preguntas son el propósito de este escrito. Esto no significa que los libros y artículos ya publicados no sean de valor. El problema es que hemos pasado por alto dos verdades fundamentales: la primera, es que existen diferencias significativas entre la metodología de enseñanza conocida como trabajo en grupo y la de trabajo colaborativo. La segunda es que insertar nuevas metodologías de enseñanza requiere de voluntad, experimentación, análisis científico y avalúo de procesos.

Uno de los principales objetivos del proceso de enseñanza-aprendizaje es formar personas capaces de interpretar y analizar los fenómenos y los acontecimientos que ocurren a su alrededor y de buscar soluciones en su beneficio y en el del colectivo.

¿Qué es el trabajo colaborativo en el salón de clases?

Es una metodología de enseñanza-aprendizaje que promueve la participación activa de los estudiantes, fomenta su propio aprendizaje mediante constructos previos y provee aprendizajes duraderos en el estudiante. Esta metodología sistemática propicia el desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y social.) Cada miembro del grupo colaborativo es responsable de su propio aprendizaje, así como del aprendizaje de los restantes miembros del grupo.

El trabajo colaborativo es una estrategia que permite a los estudiantes generar aprendizajes significativos, pues deben aplicar los aprendizajes que han adquirido en otros momentos de su formación, lo que implica que deben tener un precedente teórico para poder desarrollar efectivamente el trabajo colaborativo.

Al igual que otras metodologías de enseñanza como por ejemplo el aprendizaje basado en proyectos o el aprendizaje cooperativo, el trabajo colaborativo es una metodología que entrelaza la parte teórica y la práctica, además de que permite desarrollar en el estudiante habilidades de investigación y socialización.

Constructos teóricos

El trabajo colaborativo se fundamenta en la teoría constructivista trabajada por los psicólogos y educadores Lev Vygotsky, Jerome Bruner, Jean Piaget y John Dewey también conocido como el padre del pragmatismo (aplicación de la práctica como herramienta de aprendizaje).

La teoría constructivista establece que el aprendizaje es el resultado de construcciones mentales; esto es, que los estudiantes, aprenden construyendo nuevas ideas o conceptos, basándose en sus conocimientos actuales y previos.

Para Piaget, si el desarrollo intelectual es un proceso de cambios de estructuras desde las más simples a las más complejas, las estructuras, de conocimiento son construcciones que se van modificando mediante los procesos de asimilación y acomodación de esquemas mentales y sociales.

Actualmente, las teorías de enseñanza-aprendizaje de corte práctico, basadas en la participación del alumnado, especialmente en un contexto social, están inundando los planes de estudio universitarios, principalmente en la necesidad de crear espacios compartidos y metodologías participativas que favorezcan situaciones de aprendizajes colaborativos. Esto es, porque la innovación educativa se separa del individualismo y se adentra en posturas sociales o del colectivo.

Diferencias del trabajo en grupo y del trabajo colaborativo en el salón de clases

Trabajo colaborativo:

  • Promueve la reflexión del aprendizaje logrado.
  • Promueve el consenso entre los miembros.

Trabajo en grupo:

  • No promueve la reflexión. Se centra en el cumplimiento de un producto o proceso.
  • No promueve el consenso. Se distribuyen las tareas en partes.

Beneficios de insertar el trabajo colaborativo en el salón de clases

  • Permite a los estudiantes hacer y analizar conexiones existentes entre diferentes disciplinas.
  • Ofrece oportunidades para realizar contribuciones.
  • Aumenta la autoestima.
  • Mediante los proyectos, los estudiantes hacen uso de habilidades mentales de orden superior en lugar de memorizar datos en contextos aislados sin conexión.
  • Ofrece oportunidades de colaboración para construir conocimiento. Permite a los estudiantes compartir ideas entre ellos y negociar soluciones.

Estrategias para el docente

  • Utilice rúbricas individuales y grupales. Esto le permitirá evaluar efectivamente el trabajo realizado por los estudiantes. Como parte del diseño de la rúbrica asegúrese de incluir los siguientes dominios: Contribución individual al trabajo colaborativo del equipo, actitud en el equipo, efectividad de la colaboración con su equipo, preparación previa al trabajo colaborativo, establezca criterios claros, específicos y medibles del producto del trabajo colaborativo. Provea el espacio para discutir las rúbricas con la clase.
  • Promueva espacios reflexivos del proceso. Para esto podría llevar a cabo breve conversatorios grupales y preguntarles acerca de los retos, resultados hasta ese momento y la experiencia en el desarrollo del grupo colaborativo.
  • Incluya en su sílabo los criterios de la rúbrica.
  • Provea un espacio para “las reglas de juego”.
  • Promueva la toma de decisiones en consenso.
  • Promueva el que cada miembro ponga a disposición de la clase sus talentos.
  • No escuche de manera individual los problemas o los aciertos del grupo colaborativo.
  • Inserte a su práctica la recopilación de datos, el análisis y el avalúo de los procesos. Para ello, desarrollo simples instrumentos que le permitirán recopilar datos cualitativos.
  • Escuche a sus estudiantes.

Te deseo el mayor de los éxitos en esta aventura maravillosa de enseñar. No dudes en dejarme conocer tus resultados y  experiencia en el salón de clases. Puedes escribirme a eunice.perezmedina@upr.edu o en mi FaceBook como Dra. Eunice Pérez-Medina.

 

 

 

Siete (7) deberes que todo docente debe conocer y cumplir

Por: Eunice Pérez-Medina y Ramón L. Vázquez Travieso

El Centro para la Excelencia Académica (CEA) realizó una selección de deberes que todo docente debe conocer y cumplir.  ¡Descúbrelos a continuación y enriquécete!

Se denomina deberes al conjunto de responsabilidades de un individuo frente a otro. En el contexto docente, los deberes se enmarcan en los procesos de enseñanza-aprendizaje.  El deber siempre es establecido de manera previa a contraer la responsabilidad, y espera del individuo una conducta o una acción que favorezca su cumplimiento y en beneficio de la misión de la institución.

Para lograr que el trabajo del docente sea efectivo y cumpla tanto con el aprendizaje de sus estudiantes, y su desarrollo como profesional, es importante conocer los siguientes siete deberes fundamentales:

1.Trabajar para el desarrollo de los objetivos de su institución educativa.  Es importante que el docente conozca y fortalezca la ejecución de la misión institucional en la que labora.

2.Respetar los valores fundamentales: respeto a la honradez intelectual de sus compañeros y alumnos, la búsqueda de la verdad y libertad de pensamiento.

3. Es vital conocer lo reciente dentro de su campo de especialización, de las corrientes de enseñanza y culturales de la época. Así como las investigaciones en la disciplina. Para esto, una excelente alternativa es suscribirse a asociaciones y participar de los congresos, simposios que se realizan.

4.Participar en los programas de enriquecimiento profesional. Todos coincidimos en que los procesos de enseñanza-aprendizaje son cambiantes y que cada día surgen nuevas estrategias y herramientas, por lo tanto, es de suma importancia que dejes de ver la capacitación docente como una pérdida de tiempo. El docente debe estar dispuesto a participar de actividades de capacitación continua que le permitan desarrollar su proyecto académico.

5. Cumplir rigurosamente con las obligaciones relacionadas con la tarea docente. Entregar y discutir el prontuario o expectativas del curso al iniciar el semestre y cumplir con la normativa de la institución en términos de fechas, entregas de notas y asistencia.

6. Cumplir con el currículo de enseñanza.  Es fundamental concluir con el material pedagógico.

7. Mantener una actitud positiva y atenta hacia los estudiantes.  Esto le da la confianza al estudiante de poder tener una comunicación efectiva y académica. Piensa, hace poco tiempo estuviste al otro lado del salón. ¿Recuerdas tus preocupaciones y ansiedades?

Esperemos que estos siete deberes te ayuden a fortalecerte como profesional a la hora de impartir tus clases. Consulta el material didáctico del canal del CEA en YouTube Centro para la Excelencia Académica para conocer otras herramientas que te ayudarán a realizar con éxito la maravillosa labor de enseñar.

Aprendizaje basado en proyectos: Una metodología de enseñanza del siglo XXI

Por: Eunice Pérez-Medina

¿Cómo aplicar la metodología aprendizaje basado en proyectos en el salón de clases?

Uno de los principales objetivos del proceso de enseñanza es formar personas capaces de interpretar y analizar los fenómenos y los acontecimientos que ocurren a su alrededor y buscar soluciones. Para lograr este objetivo, una de las alternativas que tienen los docentes se le conoce como la metodología de enseñanza basada en proyectos.

¿Qué es el aprendizaje basado en proyectos?

El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP o PBL, Project-based learning) es una metodología docente que se fundamenta en el alumnado como protagonista de su propio aprendizaje. A través de esta metodología, el aprendizaje de conocimientos tiene la misma importancia que la adquisición de habilidades y actitudes.

Esta metodología sistemática grupal propicia el desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y social.) Cada estudiante es responsable de su propio aprendizaje. En el siglo XXI es una de las mejores garantías didácticas para el desarrollo de las competencias claves para la vida diaria y para el aprendizaje de los contenidos curriculares. Esta metodología desarrolla en el estudiante competencias complejas como el pensamiento crítico, la comunicación, la colaboración, socialización o la resolución de problemas.

Puedes utilizar esta metodología de manera individual con tus estudiantes o en grupos de trabajo colaborativo. En mi experiencia en la docencia, te sugiero considerar establecer grupos de trabajo colaborativos ya que permiten aún más la enseñanza de la socialización.

El Aprendizaje Basado en Proyectos permite a los estudiantes generar aprendizajes significativos, pues deben aplicar los aprendizajes que han adquirido en otros momentos de su formación, lo que implica que deben tener un precedente teórico para poder desarrollar el proyecto.Es una metodología que entrelaza la parte teórica y la práctica, además de que permite desarrollar en el estudiante habilidades de investigación y socialización.

La metodología se fundamenta en la teoría constructivista trabajada por los psicólogos y educadores Lev Vygotsky, Jerome Bruner, Jean Piaget y John Dewey. El constructivismo establece que el aprendizaje es el resultado de construcciones mentales; esto es, que los estudiantes, aprenden construyendo nuevas ideas o conceptos, basándose en sus conocimientos actuales y previos.

El aprendizaje basado en proyectos es sistemático por lo que a continuación te presento los diez pasos esenciales para su implementación.

  1. Selección de la unidad curricular y planteamiento de la pregunta guía. Elige un tema dentro del contenido temático de tu clase y que esté ligado a la realidad de tus estudiantes, Esto los motivará a aprender y te permitirá desarrollar los objetivos cognitivos y competenciasdel curso que buscas trabajar. Después, plantéales una pregunta guía abierta que te ayude a detectar sus conocimientos previos acerca del tema y les invite a pensar qué deben investigar o qué estrategias deben poner en marcha para resolver la cuestión.
  2. Formación de los grupos colaborativos. Organiza grupos de alumnos, para que haya diversidad de perfiles y cada uno desempeñe un rol. En este punto, mi sugerencia es que formes grupos de manera aleatoria. Siempre les digo a mis estudiantes que ellos no seleccionan las personas que se encontraran en su camino por la vida. Esto los ayudará a entender que en nuestro caminar por la vida las personas que nos encontramos tienen mucho que aportar a nuestro aprendizaje.
  3. Define los criterios y características principales del producto final. Establece claramente el producto que deben desarrollar los estudiantes en función de las competencias que desees desarrollar en tus estudiantes. Puede tener distintos formatos: un folleto, una campaña, una presentación, una investigación científica, un video, entre otros. Aquí te sugiero promover la creatividad en tus estudiantes.
  4. Planificación. Pídeles que presenten un plan de trabajo en el cual especifiquen las tareas previstas, los encargados de cada una y el calendario para realizarlas o elabora reuniones periódicas con los grupos.
  5. Investigación. Debes dar autonomía a tus estudiantes para que busquen, contrasten y analicen la información que necesitan para realizar el trabajo. Tu papel es orientarles y actuar como guía.
  6. Análisis y la síntesis. Ha llegado el momento de que tus alumnos la información recopilada, compartan sus ideas, debatan, elaboren hipótesis, estructuren la información y busquen entre toda la mejor respuesta a la pregunta inicial.
  7. Diseño y elaboración del producto. En esta fase los estudiantes tendrán que aplicar lo aprendido a la realización de un producto que dé respuesta a la cuestión planteada al principio. Anímales a dar riendas sueltas a su creatividad.
  8. Presentación del producto. Los alumnos deben exponer a sus compañeros lo que han aprendido y mostrar cómo han dado respuesta al problema inicial. Es importante que cuenten con un guión estructurado de la presentación, se expliquen de manera clara y apoyen la información con una gran variedad de recursos académicos.
  9. Respuesta colectiva a la pregunta inicial. Una vez concluidas las presentaciones de todos los grupos, reflexiona con tus estudiantes acerca de la experiencia. Establece mecanismos oficiales de reflexión, por ejemplo, asigna un breve ensayo reflexivo.
  10. Evaluación y autoevaluación individual y grupal. Evalúa el trabajo de tus estudiantes mediante la rúbrica que les has proporcionado al inicio y pídeles que se autoevalúen. Les ayudará a desarrollar su espíritu de autocrítica y reflexionar sobre sus fallos o errores. Los estudiantes tienden a ser más punitivos con sus colegas estudiantes que lo que podríamos ser los docentes; así que crea diferentes mecanismos de evaluación.

Beneficios para los estudiantes

  • Fortalece en el estudiante destrezas de socialización, comunicación y trabajo colaborativo.
  • Los estudiantes se exponen a una gran variedad de habilidades y competencias tales como colaboración, planeación de proyectos, toma de decisiones y manejo del tiempo ·
  • Aumenta la motivación. Los docentes con frecuencia registran aumento en la asistencia a la escuela, mayor participación en clase y mejor disposición para realizarlas tareas ·
  • Los estudiantes retienen mayor cantidad de conocimiento y habilidades cuando están comprometidos con proyectos estimulantes.
  • Permite a los estudiantes hacer y analizar conexiones existentes entre diferentes disciplinas.
  • Ofrece oportunidades para realizar contribuciones en la escuela o en la comunidad.
  • Aumenta la autoestima. Los estudiantes se enorgullecen de lograr algo que tenga valor fuera del aula de clase. Mediante los proyectos, los estudiantes hacen uso de habilidades mentales de orden superior en lugar de memorizar datos en contextos aislados sin conexión.
  • Ofrece oportunidades de colaboración para construir conocimiento.
  • Permite a los estudiantes compartir ideas entre ellos y negociar soluciones.

Recomendaciones para docentes interesados en trabajar esta metodología

  • Se debe dedicar tiempo a la planificación de esta metodología.
  • Debes ser organizado y estructurado.
  • Proporcionar una rúbrica donde figuren los objetivos cognitivos y competenciales que deben alcanzar, y los criterios para evaluarlos.
  • Es normal que los estudiantes no sientan dirección en lo que visualizan el proyecto. No desesperes es parte del proceso.
  • Debes salir de la cajita tradicional de la docencia. Esta es una metodología para docentes del siglo XXI.
  • Identifica en cada grupo quién muestra competencias de liderazgo e intenta que las desarrolle en los demás
  • A algunos estudiantes les cuesta entender que todos tenemos que aportar y podrían partir de principios rígidos.
  • Coordinar apoyos adicionales a los grupos fuera del contenido de la clase.

Te deseo el mayor de los éxitos en la aplicación de esta metodología en tu salón de clases. Comparte tu experiencia. Puedes escribirme al email euniceperezmedina@gmail.com en mi página de FaceBook Dra. Eunice Pérez-Medina

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